It’s great to be back home

Llevaba tiempo esperando esto, volver a casa, volver a mi propia cabeza, soltarle las alas a mi espíritu. Ponerme en plan sociópata y ermitaña.
Volver a casa y reposar un cerebro saturado, quitarme mi magullada armadura y arreglarla, volver a afilar mis desgastadas armas, aliviar mis músculos quejumbrosos por la tensión de la lucha y cerrar mis ojos cansados. Nada de trazar una estrategia, nada de manipular, nada que pensar ni ningún golpe que aguantar sin caer al suelo. Todo el mundo necesita un tiempo para curarse a sí mismos y estar a solas con su cerebro, algunos más y otros menos. Yo lo necesito muy a menudo, más del que lo hago. Así estoy.
Voy a hacer lo que llevo pensando todo el año: descubrir lo que no se ve como lo hicieron los verdaderos genios, observando e investigando. Sin presión, sin que nadie me eche de menos, sin dejar a nadie fuera de mi burbuja con mis montañas de libros y mis horas de deporte. No pisar el suelo de mi casa salvo para estudiar, hacer muestras y dormir. Que mi cama esté vacía y fría, que me sobre el espacio en ella; y que cuando despierte encuentre dos ojos verdes que me ronronean.
Pasarme el día con media atmósfera de más sobre la cabeza bajo cientos de litros y sentir como en cada burbuja de oxígeno se te escapa la vida. Imaginar que estoy sumergida bajo millones de moléculas piramidales de hidrógeno y oxígeno y que rozan los iones polarizados de mi piel.
Es genial estar de vuelta a casa donde no cabe nadie más. Saldré cuando se me quede pequeña o cuando me vea obligada a salir.
• Nobody’s Listening – Linkin Park






Comentarios recientes